sábado, 24 de enero de 2009

Sábado

Bastaron quince grados para marcar la diferencia entre dos personalidades.

Compartio sus audífonos, solo logró escuchar baterías y bajos; mientras su acompañante disfrutaba de la letra. La explicacion no tuvo relevancia dentro de sus parámetros, adivinaron la siguiente frase del hablante, la completaron y rieron. Escaparon de aquella sala para llegar a otra, donde ambos podían escuchar bajos, baterías y la letra creada por ellos. Tararearon una canción conocida, corrieron entre libros huyendo de números, sin entender el origen del universo.
Ella tuvo que esperar para ruborizar, sentir revoltura en el estomago y soñar. El ignoro todo, para que nada le afectara.
Llego la hora de volver donde empezaron; días de verano logrando comprender lo próximo que tenian que hacer.

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