Subió sin concentrar su mirada en nadie, solo en pagar el pasaje y recibir su boleto.
De cabello claro, ondulado y de mediano corte, sus ojos completamente azules con una tez clara.Algunas cosas típicas de la edad cubrian parte de su rostro, pero se volvian invisible al hablar.
Sentado dos asientos mas adelante conversaba de cosas con su acompañante de diez años menor que él, de reojo lograba observar la ciudad del lado izquierdo.
Se ha parado, se sujeta del asiento mientras hecha su otra mano al bolsillo de aquel pantalon café de lineas largas.
En la despedida solo sobresale su polera de multicolores, que se va entre árboles blancos.
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