Dicen lo que quieren escuchar.
Y ahora, ¿seré yo quien cuente tus palabras?
Es lo complejo de ser quien eres, y no actuar como todos.
Los árboles se mueven, mis pies helados a causa de todas las hojas que caen sobre ellos; cielo despejado, cielo:tus ojos. Veredas vacías, y un trozo de madera que se esconde bajo la tierra, lleva entre sus manos un espíritu libre- preso dentro de mi mente- que no volverá nunca.
Ojos hacia dentro, labios descubierto y cubiertos por un color que se mezcla con su piel, tan solo bastó su mirada para que el mundo se detuviera ... quisiera que el mundo volviera a girar.
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